Gabe Ibáñez

Gabe Ibáñez

Gabe de niño se pasaba el día rompiendo botellas de cristal, cazando lagartijas con la mano y escondiendo cosas bajo las piedras. Soñaba con ser astronauta y portero de fútbol y cuando creció aprendió a hacer la mejor tortilla de patatas de la que tiene constancia. Su carrera como director empezó con una persecución de una moto de juguete que rodó sin película, con la cámara Súper 8 de su abuelo. Tumbado es como mejor piensa y todos los días echa de menos cazar lagartijas con las manos. Cuando escucha “Italian Ground: Allemande” de Orlando Gibbons piensa en el tomate frito de su abuela y en lo mucho que le gusta el ajo. Sorprendentemente, si le preguntas por su animal totémico, responde que es la lagartija (!).

 

Si hay una palabra que describe el estilo de trabajo de Gabe es la meticulosidad. Exigente a la hora de comunicar con su público, confía en su capacidad de concentración y en su disposición a conocer cosas nuevas. De una cultura cinematográfica sorprendente, los referentes de los que se sirve para hacer sus películas están muy alejados de lo obvio, dotándolas así de más niveles de lectura y abriéndolas a unas interpretaciones más libres. Buscando siempre lo sutil y lo complicado, opta por contar historias inteligentes, construidas con tiempo y cuidado.