Amanda Lago

Amanda Lago

Cuentan que la madre de Amanda iba en un tren a Santiago de Compostela cuando rompió aguas y que le dio tiempo a hacer un examen antes de volver a Orense para dar a luz. Creció en las Rías Baixas, su serie favorita era Pipi Langstrump y pasaba los días de verano callejeando. En la actualidad disfruta de tener la casa llena de libros y objetos renacentistas y su comida favorita es el pulpo. Su abuela le enseñó a amar la música y le sopló una noche entera una quemadura que se hizo de niña friendo un huevo. Su primer trabajo como realizadora fue un mediometraje cuya última escena nunca se pudo terminar y tiene predilección por manos, cuellos y nucas. Siente una conexión espiritual con el lobo (y se niega a perder el instinto) y le gusta mucho el ajo.